El diseño es lo que distingue a Marset, y ahí nace su vocación por el buen diseño.

Creada en la década de 1940 como una empresa familiar dedicada a la fundición de metales, Marset siempre ha aplicado los conocimientos adquiridos en décadas de experiencia para convertirse en una marca con una mirada joven asociada a una sólida presencia en el mercado y vocación global.